Instalación eléctrica y ayudas a la rehabilitación

¿Sabes por qué la actualización de la instalación eléctrica es clave para el futuro del parque de  viviendas español?

En España, se estima que más de 13 millones de viviendas cuentan con una instalación  eléctrica con deficiencias. Un hecho especialmente problemático teniendo en cuenta que nos  encaminamos a una sociedad 100% eléctrica.

Se prevé que, hasta 2030, se rehabiliten unas 300.000 viviendas al año para que sean más  eficientes, gracias a las ayudas de las administraciones.

Por ello, ahora es el momento de aprovechar esta oportunidad y actualizar la instalación  eléctrica de las viviendas porque, de lo contrario, se las estará condenando a una  obsolescencia prematura.

Te invitamos a conocer las razones por las cuales la actualización de la instalación eléctrica es  clave para que una vivienda sea energéticamente eficiente, sostenible y esté preparada.

Descubre por qué sin actualización eléctrica no hay rehabilitación.

Una campaña informa a la ciudadanía de las ayudas para rehabilitar viviendas y edificios residenciales

En el marco de la campaña global «Medidas de apoyo a la vivienda. Tus necesidades son nuestros proyectos»

Una campaña informa a la ciudadanía de las ayudas para rehabilitar viviendas y edificios residenciales

Transportes, Movilidad y Agenda Urbana24.11.2022

La campaña, que forma parte del paquete informativo de medidas del Gobierno para facilitar el acceso a una vivienda digna y eficiente, lanzado el pasado mes de octubre, busca acercar a la ciudadanía el programa de ayudas para impulsar la rehabilitación de edificios residenciales, viviendas y barrios, incluidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

La dotación económica del programa asciende a 4.420 millones de euros, distribuidos en dos actuaciones principales: 3.420 millones de euros de ayudas directas a la rehabilitación de viviendas, barrios y edificios residenciales, que incluyen una partida de 450 millones de euros para bonificaciones fiscales, y 1.000 millones para la construcción de 20.000 viviendas de alquiler social.

Los objetivos que se persiguen con estas ayudas son la reducción de más de un 30% del consumo de energía primaria no renovable en el conjunto de las actuaciones, la descarbonización de la calefacción y refrigeración, contribuir a reducir las emisiones de C02, combatir la pobreza energética, con el objetivo de ejecutar 510.000 actuaciones de rehabilitación hasta el año 2026.

Medidas

Estas medidas tienen como objetivo impulsar la actividad de rehabilitación edificatoria en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Es importante acreditar la reducción del consumo y para ello un experto tiene que expedir un certificado energético de la vivienda o del edificio antes y después de la actuación.

Una de las vías más efectivas para alcanzar los umbrales exigidos en el marco del PRTR es actuar sobre la envolvente de los edificios, mejorando el aislamiento de fachadas y cubiertas o sustituyendo las carpinterías por otras con rotura de puente térmico para evitar que el frio «se cuele» por las ventanas o instalar sistemas de calefacción o refrigeración cero emisiones.

Las ayudas directas:

  • Hasta 21.400 euros por vivienda.
  • Entre el 40 y el 80% del coste de la actuación.
  • Subvención del 100% en caso de vulnerabilidad social y económica.

En cuanto a las medidas en materia de fiscalidad, se han introducido nuevas deducciones en la cuota del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas y edificios residenciales. Estas deducciones se aplican sobre las cantidades invertidas en obras de rehabilitación que contribuyan a alcanzar determinadas mejoras de la eficiencia energética de la vivienda habitual y en los edificios residenciales, acreditadas a través de certificado de eficiencia energética:

  • Deducción del 20% por actuaciones que reduzcan un 7% la demanda de calefacción y refrigeración en vivienda habitual.
  • Deducción del 40% por actuaciones que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoren la calificación energética alcanzando las letras «A» o «B» en vivienda habitual.
  • Deducción del 60% por actuaciones que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoren la calificación alcanzando las letras «A» o «B» en edificios residenciales.

Asimismo, el Ministerio ha impulsado la aprobación de una norma que establece que las ayudas del PRTR para rehabilitación no se integren en la base imponible del IRPF con lo que se elimina cualquier tipo de impacto fiscal para el perceptor de las ayudas.

Cómo se ejecuta el programa

En cuanto a los fondos para cofinanciar actuaciones de rehabilitación y mejora de las viviendas y edificios residenciales, las Comunidades Autónomas, Ceuta y Melilla canalizan las ayudas para que lleguen a los beneficiarios finales, bien mediante la firma de acuerdos con los ayuntamientos para la concesión directa de las subvenciones, bien mediante la publicación de convocatorias en concurrencia simple dirigidas a los propietarios, arrendatarios o usufructuarios de los inmuebles, a las comunidades de vecinos, a empresas públicas y privadas o entes y Administraciones Públicas, entre otros.

En este punto, cabe recordar que el Ministerio transfirió 1.151 millones de euros a las comunidades y ciudades autónomas en 2021, por lo que ya están publicando las convocatorias y firmando los acuerdos para las actuaciones a nivel barrio. En el presupuesto para 2022 se establecen otros 1.389 millones y en 2023 se podrán transferir los últimos 430 millones, llegando a los 2.970 millones asignados a los programas gestionados por las CCAA, Ceuta y Melilla.

Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

Una gran parte de los programas de ayudas del PRTR están dirigidos a la rehabilitación residencial y a la vivienda social y tienen como objetivos principales el impulso a la rehabilitación del parque residencial en España, en línea con la Renovation Wave europea, así como el incremento del parque de vivienda en alquiler social en edificios energéticamente eficientes, contribuyendo a la activación de este sector y a la generación de empleo y actividad en el corto plazo.

Tienen por objetivo conseguir unas tasas de rehabilitación energética significativamente superiores a las actuales que permitan adelantar el cumplimiento de los objetivos de rehabilitación contemplados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y en la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE).

Campaña global

La hoja de ruta de Mitma contempla el acceso a la vivienda en el centro de sus políticas y para ello ha impulsado una batería de medidas encaminadas a proteger ese derecho fundamental y contribuir a lograr una mayor cohesión social y reducir las desigualdades.

Para mostrar esta estrategia se ha diseñado la campaña publicitaria «Medidas de apoyo a la vivienda. Tus necesidades son nuestros proyectos», que se difunde hasta el 4 de diciembre a través de televisión, prensa, radio y medios digitales. Con un tono cercano y empático que gira en torno al concepto hogar, refleja las políticas del Ministerio en materia de vivienda a través de las normativas, planes, ayudas y actuaciones en curso.

Además, pone en conocimiento de la ciudadanía la mejora de las condiciones de acceso a la vivienda a través del alquiler, el desarrollo de promociones de viviendas para el alquiler asequible, el impulso a la rehabilitación del parque residencial en España, así como la regeneración y renovación urbana y rural de zonas degradadas y la mejora de la accesibilidad de los edificios y viviendas.

Para que todas las medidas tengan el impacto necesario se están canalizando a través de múltiples instrumentos normativos y de planificación.

Opinión: «Sin actualización eléctrica, no hay rehabilitación»

La transición energética ha traspasado el umbral de lo necesario para pasar a formar parte de lo urgente. A la grave situación de emergencia climática se ha sumado la escalada de los precios de la energía, agravada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Esta transición energética supone la descarbonización y electrificación progresiva de la sociedad y se fundamenta en, por un lado, un despliegue generalizado de los sistemas de generación renovables y, por el otro, una apuesta decidida por la eficiencia energética. Recordemos que la energía más barata es siempre la que no consumimos.

Si tenemos en cuenta que nuestro parque de viviendas es el más envejecido de Europa, dónde un 80% de los edificios tiene más de 20 años, y que éstos son la cuarta mayor causa de emisiones de CO2 en España, se llega fácilmente a la conclusión de que es imprescindible realizar un gran esfuerzo rehabilitador para contribuir, desde la eficiencia, y, en definitiva, desde el ahorro, a la transición energética. Por otro lado, en España tenemos una tasa de rehabilitación entre 8 y 10 veces menor a la media europea: mientras en Francia se rehabilita el 2,1% de las viviendas cada año, en España estamos en un 0,08%.

Todo ello justifica el ambicioso plan por parte de las administraciones implicadas para actualizar el envejecido parque español de viviendas: multiplicar por diez el número de rehabilitaciones anuales, alcanzando las 300.000 al año hasta 2030. Para ello, se ha establecido un plan de ayudas que pueden cubrir hasta el 50% de la inversión, al que hay que añadir el ahorro derivado de la reducción de la factura energética.

Un dato más: se estima que 13 millones de viviendas en España, la mitad de la totalidad, tienen una instalación eléctrica con deficiencias. Por ello, en este proceso de transformación hacia este futuro inmediato es imprescindible dar protagonismo a la actualización eléctrica de la vivienda en cualquier proceso de rehabilitación o de simple reforma. Hay muchas razones, pero, para simplificar citaremos las más destacadas.

En primer lugar, porque sólo una instalación eléctrica actualizada es capaz de adoptar todas las innovaciones que protagonizan la transición energética en el hogar. La contrapartida es la obsolescencia prematura de la vivienda.

En segundo lugar, por eficiencia y sostenibilidad. Las pérdidas (en términos de energía) por deficiencias en la instalación eléctrica en España alcanzan los 1.300 GWh al año, el equivalente a todo el consumo eléctrico de la ciudad de Barcelona durante… ¡dos meses! Además, estas pérdidas suponen unas emisiones de 320.000 toneladas de CO2, más que las producidas por 100.000 coches nuevos durante un año.

En tercer lugar, la oportunidad de unas ayudas que reducen hasta un 50% los costes de la rehabilitación que, sumadas al ahorro inmediato en el consumo, permiten amortizar rápidamente la inversión e incrementar el valor del inmueble.

Podríamos desgranar más razones por las cuales la rehabilitación eléctrica es esencial, pero mejor os las dejamos explicadas de forma clara en la web ‘Rehabilitación eléctrica‘.

Añadir, también, que en esta necesaria actualización eléctrica del parque de viviendas español es clave el papel de un conjunto de actores que han de facilitar que se produzca esta transformación.

Por un lado, los prescriptores que ejercen como agentes rehabilitadores. Hablamos de arquitectos, arquitectos técnicos, ingenierías, empresas de servicios energéticos y por supuesto los administradores de fincas que juegan un papel clave en el proceso de decisión de una rehabilitación. En su mano está incluir la actualización de la instalación eléctrica en los proyectos de reforma y de rehabilitación en los que sea necesaria y, a su vez, transmitir a la propiedad la relevancia de hacerlo y las consecuencias de no hacerlo. Y sin olvidar nunca que todos los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que se retiren de las instalaciones para mejorar o sustituir, así como la iluminación, deben ser recogidos y reciclados adecuadamente de acuerdo con la normativa vigente con el fin de que los materiales que los conforman entren de nuevo en el ciclo productivo.

Por otro lado, las personas propietarias. Actualizar la instalación eléctrica es invertir e incrementar el valor del inmueble, además de fomentar la seguridad. No aprovechar una reforma o rehabilitación significa condenar a esa propiedad a un envejecimiento prematuro que puede afectar, incluso, a su plena disponibilidad. ¿Quién iba imaginar hace 15 años que se impondrían restricciones a la circulación de vehículos por razones medioambientales? ¿Quién puede garantizar que esto no suceda con el uso de la vivienda?

Por ello, queremos recordar que, sin una instalación eléctrica actualizada, no hay rehabilitación efectiva.

Coautores: Eduard Sarto, presidente de ADIME; Francesc Acín, presidente de AFME; Benito Rodríguez, presidente de AMBILAMP y AMBIAFME;  Francisco Pardeiro, presidente de ANFALUM; Ángel Bonet, presidente de APIEM; Francisco Alonso, presidente de CONAIF y Jordi Calvo, presidente de FACEL.